El pájaro llegó hasta donde estaba la emperatriz
y le susurró al oído:
«eres bonita pero no lo sabes».
Tras esta misteriosa frase añadió:
«te regalo mis colores
para que brilles de verdad».
Muestra tus verdaderos colores,
confía, sueña y ríe,
vuela alto y Bonito.








